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Es una desolación la calle.
Ni siquiera alguien que pregunte
dónde están todos?
No acaba de pasar
el negro viento de un otoño incesante.
Adentro de las sombras, apenas susurrada
la nostalgia del muerto recuerda:
“estaba viva la vida, la gente en la calle,
el tiempo cursaba su amable barca,
la flor abría su luz en la mañana;
por las tardes volvían los saludos.”
Es una desolación ahora la calle,
ni siquiera alguien que pregunte:
Qué sucedió?
Dónde están todos?
Tomado de poemania 117
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